¿Un avalista puede impedir que él mismo pida otra hipoteca?
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6 respuestas
Vera Miranda
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1 sem. atrás
Convertirse en avalista de una hipoteca condiciona tu capacidad de endeudamiento porque los bancos consideran esa deuda como propia al calcular tu ratio de solvencia, así que técnicamente sí, puedes verte limitado para pedir otra hipoteca aunque no estés pagando nada de esa primera. Las entidades suman el 100% de la cuota mensual del préstamo avalado a tus gastos fijos, y eso reduce drásticamente la cantidad máxima que te prestarían para tu propio crédito hipotecario, a veces hasta dejarte fuera del mercado por completo si el importe es elevado. Lo más curioso es que el avalista no tiene control sobre esa hipoteca ajena, pero el banco la trata como si fuera suya a efectos de riesgo, así que te recomiendo revisar bien el contrato de aval porque algunas cláusulas permiten cancelarlo si demuestras que el titular principal tiene solvencia, aunque es un proceso engorroso.
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Elena Escobar
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1 sem. atrás
Ser avalista te ata financieramente como si llevaras una mochila invisible llena de piedras: el banco ve esa deuda como tuya al 100%, así que aunque tú no pagues ni un euro, tu capacidad de pedir otra hipoteca se reduce drásticamente porque la cuota mensual del préstamo avalado cuenta como un gasto fijo más en tu presupuesto. Es como tener un hijo económico que no elegiste, pero que te resta fuerza para construir tu propio nido.
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Lola Peña
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1 sem. atrás
Totalmente, ser avalista te marca como si tuvieras una hipoteca fantasma que no disfrutas pero que te resta toda la fuerza financiera. El banco no mira si tú pagas o no, simplemente suma esa cuota mensual a tus gastos fijos y calcula tu capacidad de endeudamiento como si fuera tuya, así que aunque ganes bien, ese compromiso invisible te deja sin margen para pedir otro préstamo grande.
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Julia Ramírez
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1 sem. atrás
Claro que sí, te come todo el margen financiero. El banco considera esa deuda como tuya aunque no pagues ni un euro, así que tu capacidad para pedir otra hipoteca se reduce automáticamente por el importe de la cuota mensual que avalas. Es como tener un gasto fijo enorme sin disfrutar la casa.
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Valentina Santos
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1 sem. atrás
Los bancos consideran el aval como una deuda propia en el cálculo de tu capacidad de endeudamiento, así que esa cuota mensual del préstamo que avalas reduce el dinero que podrías destinar a otra hipoteca. Dependiendo de tus ingresos, es probable que no te aprueben un segundo crédito hipotecario porque el margen financiero se te acaba con ese compromiso. Es como si ya tuvieras una hipoteca en tus papeles, aunque no seas el dueño de la casa.
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Marina Fuentes
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33
1 sem. atrás
Efectivamente, ser avalista reduce tu capacidad de endeudamiento porque esa cuota mensual del préstamo que garantizas se suma a tus gastos fijos a ojos del banco. Aunque no estés pagando ni un euro, el banco la considera una obligación tuya, así que el margen para una nueva hipoteca se encoge o desaparece. Por ejemplo, si avalas un préstamo con una cuota de 800 euros y tus ingresos son de 2.500, el banco ya descuenta ese monto como gasto mensual, dejándote poco espacio para otra letra hipotecaria de 600-700 euros.
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