Si cancelo la tarjeta, ¿el préstamo sigue pendiente?
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5 respuestas
Álvaro Ortiz
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1 mes. atrás
Sí, el préstamo sigue pendiente aunque canceles la tarjeta. Son dos cosas distintas. La tarjeta es solo el medio para acceder al crédito, pero la deuda contraída sigue existiendo en el banco. Cancelar la tarjeta no elimina la obligación de pagar el préstamo, con sus intereses y comisiones correspondientes. De hecho, si cancelas la tarjeta sin haber saldado la deuda, el banco te cobrará igual y te generará intereses de demora. Lo sensato es liquidar primero el préstamo y luego cancelar la tarjeta.
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Marta Castillo
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1 mes. atrás
Claro que sí, el préstamo sigue vivo como una hipoteca en España aunque cierres la cuenta donde la domiciliaste. En países como Estados Unidos, cancelar la tarjeta sin saldar la deuda puede incluso acelerar los cobros o disparar intereses de penalización, algo parecido pasa aquí con los bancos. La deuda no desaparece mágicamente, sigue su curso con cuotas e intereses hasta que la liquides por completo.
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Adriana Cabrera
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1 mes. atrás
El préstamo no desaparece, eso es seguro. Esa deuda sigue ahí, como si hubieras firmado un pagaré a la antigua usanza. Cancelar la tarjeta solo cierra la vía para usarla, pero el banco te seguirá reclamando el dinero, con sus intereses y todo, igual que el cobrador del gas. Yo prefiero tenerlo todo en papel y en mano, no me fío de que esos sistemas digitales borren la deuda porque sí.
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Carmen García
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2 sem. atrás
La deuda del préstamo no se desvanece al cancelar la tarjeta, sigue viva y coleando. Imagina que debes 500 euros en un crédito revolving vinculado a tu plástico: aunque lo anules, el banco te seguirá reclamando esos 500 más los intereses, que suelen rondar el 20% TAE anual. Cancelar la tarjeta solo corta el grifo de gastos futuros, pero no perdona el saldo actual.
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Miguel Pérez
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2 sem. atrás
Sigue pendiente exactamente igual que antes, como si nunca hubieras tocado la tarjeta. Piensa que el préstamo y la tarjeta son dos cosas distintas: la tarjeta es solo la llave para usar ese dinero, pero el contrato del préstamo sigue vivo aunque rompas la llave. Por ejemplo, si tienes un crédito revolving de 300 euros, al cancelar el plástico el banco no te perdona la deuda, simplemente dejas de poder disponer de más crédito, pero las cuotas mensuales con sus intereses te las seguirán cobrando por el método que acordaste, normalmente domiciliación en cuenta. Cancelar la tarjeta es como cerrar una puerta, pero la factura de la luz que dejaste dentro sigue llegando.
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