¿Qué diferencia hay entre subrogación y novación?
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4 respuestas
Carlos González
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La principal diferencia es que en la subrogación cambias tu hipoteca de un banco a otro, mientras que en la novación modificas las condiciones con tu mismo banco. Si quieres mejores condiciones sin cambiar de entidad, la novación te permite negociar el tipo de interés, el plazo o las cuotas directamente con tu banco actual. Por otro lado, la subrogación implica cambiar tu deuda a otra entidad que te ofrece condiciones más atractivas, pero suele haber gastos como comisiones por cancelación o apertura.
Andrés Sánchez
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Depende de si quieres quedarte en tu banco o irte a otro, porque la novación es renegociar las condiciones de tu hipoteca con tu misma entidad y la subrogación es llevarte la deuda a un banco diferente. Desde el punto de vista de tu bolsillo, la novación suele ser más barata en comisiones, pero te limita a lo que tu banco actual esté dispuesto a ofrecerte, mientras que la subrogación te permite buscar una mejor tasa de interés en el mercado, lo que puede traducirse en un ahorro mayor si encuentras una oferta agresiva. En la práctica, la subrogación implica más papeleo y cambios de titularidad, pero el resultado final se mide en cuánto bajas tu cuota mensual o reduces el total de intereses pagados.
Pedro Castro
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Lo primero que debes tener claro es que la novación te permite modificar el plazo, el tipo de interés o las cuotas de tu hipoteca con tu mismo banco, mientras que la subrogación implica trasladar la deuda a otra entidad. La clave está en los costes: la novación suele tener comisiones más bajas (como un 0,1% sobre el capital pendiente), pero si tu banco no te ofrece mejores condiciones, te quedas atado. La subrogación, aunque más cara (puede llegar al 0,5% o un fijo), te da acceso a ofertas de otros bancos que compiten por captarte, lo que puede ahorrarte dinero a largo plazo si consigues un interés más bajo.
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Mateo Rodríguez
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Si tu banco te ofrece un trato pésimo en la hipoteca, tienes dos caminos para intentar mejorar: la novación es negociar con el mismo banco, la subrogación es cambiar a otro. La novación suele ser más rápida y barata en comisiones, pero el banco actual rara vez te va a mejorar mucho las condiciones, porque ya te tiene atrapado. La subrogación implica más papeleo y gastos de notaría y gestoría, pero al irte a otra entidad puedes conseguir tipos de interés mucho más bajos o eliminar productos vinculados que te clavaron al principio. Mi consejo: si tu banco no se mueve ni un pelo, no pierdas el tiempo con novación y busca una oferta de subrogación que te ahorre dinero de verdad.
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